... porque me estoy haciendo sangre con un ordenata de esos reacondicionados de Temu (baratísimo, oye) que se cree que aún está en EEUU. -un amigo informático le ha dicho que ya no, bien, muy agradecido le estoy-.
Luego está lo de las putas contraseñas. YO decido el nivel de privacidad que quiero. Si digo "0" y se me meten en el banco y encuentran dinero, -algo realmente utópico-, pues no podré quejarme entonces. Que sea el rico quien se proteja la cuenta, ¡nos ha jorobado!.
Por cierto, las últimas veces que trasteé el ordenador viejo, vi unos cacharros de dudosa utilidad; indagué y resultó que eran juguetes "de alcoba", ya sabes. Pues ahora me sale la colección completa en el telefonillo, cuando menos lo espero; por ello, ¡ya no lo dejo que lo use nadie!.
Privacidad sí, pero siempre con un agujero por donde los grandes hermanos puedan extraer algo...
(Democracia sí, -democracia y paz de mierda-, para que el gran hermano color zanahoria pueda extraer cosas, petróleo, uranio, tierras raras, etc.).
Eso no venía a cuento.









