lunes, febrero 16, 2026

Arreglando el país

Entre los incendios, el clima y el abandono, diminuye singularmente el territorio arbolado. Y la  desertización va subiendo por el mapa.

                                                 

Si algún criminal tira una colilla encendida en una selva como ésta, nuevo incendio al canto; cosa que no ocurriría con un sotobosque cuidado, eliminando árboles moribundos, replantándolos diversificando y con organización. Y previendo resultado económico, ¿porqué no?.

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Barrunto que la gente encarcelada podría trabajar parte de su jornada cuidando los bosques. Aprovecharían para reinserirse a la sociedad como bomberos, jardineros, técnicos forestales, artesanos de la madera u oficios relacionados con ella, elaborar carbón de barbacoa, combustible para chimeneas, para hornos de cerámica, de pan, etc. 

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 Más, llegará un día que va a estar tan penado delinquir, que los delincuentes van a tener que dedicarse a otra cosa. De momento no lo está, de ahí el retroceso de las izquierdas.

4 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Amigo Toy, la falta de mantenimiento, de control y de educación cívica va en aumento mientras la responsabilidad política y la cultura de los que mandan va cayendo por los suelos, unos suelos llenos de la hojarasca y podredumbre de la corrupción.
Salud.

Toy folloso dijo...

Mmmm, pan de horno de leña; llego hasta el pueblo donde las ranas llevan sable, para comprarlo.

Cabrónidas dijo...

Quién será el que quema el bosque. ¿Estará cumpliendo alguna orden remunerada, dada por un oscuro interés?

Francesc Puigcarbó dijo...

No cal cremar el bosc, la darrera ventada ha fet una bona neteja, banda que si alguna cosa sobra i molt al bosc, son arbres. Quim Monzó deia que s'havien de cremar tots els arbres de tots els boscos i substituir-los per arbres de plàstic o de ferro, així no hi hauria més incendis forestals Recorda la frase de el Perich: Cuando un bosque se quema, algo suyo se quema, señor Conde.