Será por el calor, o por tantas de horas de luz natural, que en verano cuesta pillar el sueño.
¿Porqué no me afecta?.
Te lo cuento:
Póngome -como dicen por Asturias-, a ensoñar que me ha tocado la lotería.
Tocado bién; nada de tapar agujerillos.
A lo grande. Lujazos.
Los bolsillos rebosantes de billetes.
Las mil formas de derrocharlos.
Al poco rato caigo en brazos de Morfeo con la más tonta de las sonrisas en la boca.
Y, ¡hasta mañana!.
Nunca toca la lotería o, en todo caso, un pellizquito de mierda; más, para dar un halo de autenticidad a esa ilusión, de vez en cuando, ¡COMPRA UN BOLETO, JODER!.


2 comentarios:
Según un estudio del University College of Gamonal la compra de boleto de lotería puede ser determinante para que te toque, o no.
Pasa como con el sexo, si no preguntas no follas.
Un saludo
Sí chico, ¡lo que habremos dejado de follar por no preguntar!.
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