Nadie parece tener claro donde está la solución a la crisis.
Bla, bla, bla, los políticos, los periodistas, las tertulias; bla, bla, bla, los sindicatos, la patronal, y mientras, la recesión económica no para de crecer....
Y, visto lo visto, ¿a quién no se le antoja papel mojado el futuro "gran pacto social?".
Para vislumbrar algo de luz, habrá que estar atento a las a redes sociales, a sectores marginales alejados del todopoderoso afán de lucro.
Un destello:
Acaban de sustituir a las cajeras de una gasolinera por un cobrador automático. De esta manera pueden ofrecer el combustible a mejor precio (eso cuentan, no pienso repostar de nuevo allí -de hecho, prefiero que sea una persona empleada del servicio quien maneje el surtidor, por el pestazo que deja en la piel el gas-oil, y por el contacto humano "póngame cincuenta euros y mientras, hablemos de otra cosa que no sea fútbol, si le parece...."-).
Analicemos las variables del suceso de la gasolinera.
¿El combustible más barato, así, de rositas?.
Y entre todos vamos pagando el subsidio de desempleo a las cajeras, ¡mira qué bien!.
¿O debería ser cargado sobre el beneficio de la estación?.
¿O unos céntimos por litro despachado?.
¿O permitiremos que se reproduzca miles de veces lo que está ocurriendo con los productores de frutos secos, arruinados por la importación masiva desde países extracomunitarios?.
¿Ya no hay aranceles?.
¿Y eso que practican algunos de paralizar importaciones por un quítame allá unas trazas de contaminación?.
¿Analizamos lo que entra?.
Con la normativa sanitario-laboral de ciertos países -si acaso la hubiere-, ¿cómo no van a ser competitivos?.
¿Todo vale en pos del dinero?.