Compras determinado artículo al productor por 100, lo procesas y lo vendes al consumidor por 200, - ¡vaya margen irrisorio!-.
Unas malas cosechas hacen que se triplique el precio en origen. Entonces, deberías vender lo almacenado a los 200 de siempre y, para comprar la próxima remesa más cara sin arruinarte, tiras de póliza de crédito -que para esto sirven-, que compensarás con el precio a aplicar en la venta del producto nuevo.
Con la alarma del bajo rendimiento de la producción que comercializas, y con eso de "a rio revuelto", puedes vender lo comprado anteriormente a precio inflado, sí.
Pero, como la gente no es tonta, no te extrañes si te llaman grandísimo hijo de la gran puta.
¡Hola, gasolineros!.


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