A dos meses de que este blog cumpla 20 años, harto de las putadas de Blogger, creo que lo voy a dejar. ¿Cuántos cambios en el panel de edición habré sorteado, sin información ninguna?.
Ahora no hay forma de colgar un vídeo ni una imagen; llevo días intentándolo. Algo habrán cambiado...
Me considero un cliente de Blogger. Un cliente maltratado. Bueno, un usuario; más, barrunto que no lo ofrecerían gratuitamente si ello no les generara ningún beneficio.
Me avendría a que metan publicidad, e incluso a abonar unas cuotas. A cambio de buen servicio: manual propio (no de esforzados aficionados), tutoriales -especialmente cuando hubiera cambios-, ejemplos, consultoría, nociones de HTML, Feeds, etc. (y en cristiano).
Que todo fuera tan fácil como cambiar el color de una palabra...
Acabé los Kleenex, y como tengo el lagrimal desbocado, voy a por una sábana y continúo:
Cambié de máquina. Un Dell reacondicionado y formateado, procedente de EEUU. (el teclado no valió). Rápido y silencioso. Con Win11 español.
Desde el primer día y sin que nadie les haya llamado, aparecen por aquí el puto Bing y una fastidiosa publicidad de TotalAV, un antivirus. Cantidad de horas investigando las formas de eliminarlos, sin resultado. (Rollo: ve a Configuración+/X+/Y+/W/ y desactiva "K", ¡si ya lo está, joder!).
Compro el antivirus Avast, antes gratuito y correcto, ahora es el peor y además gasta muchos recursos, según mi informático. Lo ignoro, voy al Bitdefender y, ¡está todo en inglés!. Un coladero de virus varios, el primero TotalAV, su puñetera competencia, aparte que me bloquea entrar a Gmail. Pero, ¡sorpresa!, vuelve de nuevo a interpelarme en castellano, igual que cuando se publicitaba: ¡para que compre más, ahora la jodida versión Premium!. Ni cuento el grado de intrusismo de sus pantallas emitiendo no sé qué informes. Y el repudiado Avast, preguntando porqué no lo utilizo...
Entiendo que estos programas deberían exterminar los virus de tamaño pequeño y medio que se van encontrando por el camino y, si aparece uno muy gordo, bloquearme la entrada a su, tal vez, ignorante web portadora.
A ver, ¿porqué todas esas mierdas que ensucian mi pantalla deban ser virus?. ¿Y si fuera lo del "malware"?.
En Windows hay un anti-malware gratuito, dicen. Pero me rasco el bolsillo de nuevo y pongo Malwarebites, con fama de muy eficaz. Y mira tú, que ha resutado ser como hermano gemelo del antivirus Bit...; igual de inútil y de tocapelotas. ¿Cómo pueden permitir ambos que, en medio de un trabajo, aparezca una pantalla de vete a saber que soplapollez, y que para salir de ella regreses a la pantalla de inicio de Windows?. Aparte que, posiblemente tengan la culpa de no dejarme bajar gráficos al blog.
Pillo imágenes de mi cámara o de Internet, y las arrastro a "Descargas". Cuando tengo tiempo, y voy a organizarlas en las diferentes carpetas dentro de "Mis Imágenes", resulta que algunas se han convertido en PDF's, otras necesitan descargar algún programa específico para convertirlas en visibles otra vez, y otras han desaparecido por todo el morro.
Las imágenes de una cuarta parte de mi vida, las gestiono a mi manera; no las quiero en la nube ni en Google Fotos. Aunque el inmenso "Picasa" está descatalogado, aún puedo acceder a lo que tengo guardado dentro, ¡que dure!. Puedes montar allí un collage con la otra mano en el bolsillo, así de fácil. Y si de retocar se trata está el PhotoScape 3.4; el antiguo, -también-, es que el moderno tiene tantísimas opciones que son imposibles de manejar para un particular poco ducho en esto.
Poquitín asqueado de Internet, y...
A tiro de piedra tengo la excelente biblioteca pública; podría emplear allí la cantidad de tiempo libre que regala la jubilación, sí.
Y la interacción, ¿qué?.
¡Es la primera razón de ser de los blogs!.
Veremos...

