Temo que aquí en Catalunya no ocurre lo mismo que en Texas. Y a la fuerza, menos aún. Escuecen las afrentas pasadas y presentes.
Debemos suponer que si se retiró una bandera (nadie en trescientos quilómetros a la redonda se rasgó las vestiduras por ello) y ahora hay que reponerla por imperativo legal, tal vez la coloquen lo suficientemente baja para que la puedan alcanzar con sus mecheros los disconformes....

Ese camino no lleva a ninguna parte.
1 comentario:
No me gustan las imposiciones lingüísticas, vengan de donde vengan. Los idiomas los hacen las personas y evolucionan con ellas. Así ha sido siempre y para mi así debe ser. ¿Porque no dejar a cada uno expresarse como quiera?.
Sinceramente pienso, que el lenguaje, antes y ahora, se utiliza como arma política y eso no es bueno.
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