Se trata de ir de un banco a otro consiguiendo eliminar la rayita que aparece -a veces-, delante o detrás del saldo.
Es muy divertido.
(Incluso hoy iba echando florecitas -para mis adentros-, a la familia de los directivos bancarios todos....).
Cruzando de la orilla del humor a la del sexo, sin pasar por el puente de la chabacanería ni el de la erudición.
2 comentarios:
Que hermosa distracción, hay que pensar ya en pagar en efectivo...
Éste es un juego muy actual. Yo lo juego con otra modalidad: ahora números rojos, ahora negros, ahora rojos, ahora negros,....
(Cagoenlostia!)
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