Aquí Josh Lucas, en la película Sweet home Alabama, mostrando su velludo pecho.
Bueno, tuve como compañero de trabajo a un hombre de gran atractivo físico -Josh me lo recuerda-; ¿de qué sino, el continuo desfile de chicas por delante del taller, que no era céntrico, precisamente?.
Afirmaba que el abundante vello de su pecho era la razón de su éxito. La camisa permanentemente desabrochada, llevaba.
Más datos, explicaba que si conseguía que una dama se desnudara el pecho, al abrazarla, refegándole los pezones por su densa pelambrera, la alcoba debía ser el siguiente paso, con toda seguridad.
Y ya tienes a los aprendices de la empresa, de alrededor de dieciséis años, agotando las existencias de crecepelo en las droguerías; uno mismo era quien patentó eso.
Pues ahora anuncian potingues y maquinillas específicas para rasurar el torso masculino. Una formidable barba y el pecho sin un pelo, (????).
Uno ya ni sabe que pensar. Señoras, opinen...



No hay comentarios:
Publicar un comentario