
Nunca diríais lo que hace este "trasto" una vez se ha cansado de echar la siesta.
Pues va el cabronazo y se echa otra en un lugar diferente.
¿Vida perra?.
¿Para quién va eso?.
Para él no. En todo caso para su pobre dueño, que hace más horas que el sereno.
1 comentario:
Ay qué cosita más mona!
Bueno, yo le dejaría dormir un ratito en mi regazo, acariciándoles,...qué lindo!
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