viernes, diciembre 22, 2006

Las holandesas y el barquero


Ahora os voy a contar lo que hacía el capitán-propietario-conductor de un barco de paseos turísticos cuando quería ligar con sus pasajeras.
Les contaba que fuera de su ruta, habían playas practicamente salvajes y las invitava a visitarlas al atardecer, con su otra lancha más potente. La oferta incluía cena de marisco a bordo y baño a la puesta del sol.
Iba a la villa pesquera de al lado a comprar unas gambas recién pescadas -vivas aún-, que asaba en una rudimentaria plancha, nada más fondear.
Mientras comían el primer plato, nuestro amigo iba pescando el segundo, que consitía en unos erizos de mar, pinchados de las rocas del fondo; una vez abiertos por la mitad se extraen una media docena de laminillas rojas, de un sabor pronunciadísimo a marisco y brutalmente afrodisíacas, por otra parte.
Se acompañan con pan, morcilla o butifarra negra y una ensalada de cebolla, aceitunas negras y pimientos de color verde pálido macerados varios meses en vinagre. Y vino, rosado de Navarra, muy frío. Carajillo ( mezcla de café y licor, al gusto) de ron negro y un cigarro "Toscanelli" para rematar.
Luego el baño, normalmente sin bañador, unos jueguecitos, y un tranquilo polvete en la desierta playa a la luz de las brasas del moribundo ocaso.
Un día le vimos marchar con dos bellezones holandesas más altas que él (sin pedir ninguna clase de ayuda a los amigos, el muy egoísta).
A la vuelta, le preguntamos si le habían hecho un buen "bocadillo".
Y no.
No pudo.
Las extranjeras tenían un buen "saque".
Comiendo y bebiendo sólo la mitad que ellas, acabó completamente borracho.
Cazador cazado, ocurre a veces.

2 comentarios:

El Navegante dijo...

Pero mira qué fama nos haces a los capitanes, Folloso.
Al menos por aquí, ni ebrio , y lo peor de todo, ni con holandesas hombre ja ja ja ja.
Bueno, quiero decirte aunque algo demorado por mi falta de tiempo, MUY BIENVENIDO A BORDO.
Verás que ahora figuras entre lso nuevos pasajeros, en la fieta que áun sigue, con toras características.
Espero me vengs a visitar nuevamente, y me meuro de curiosidad por conocer a mi hermano gemelo, a quien desde ya le envío un gran saludo.

Moltíssimes gràcies per haver-me visitat en la festa de cunpleaños, el meu nou amic català, de les terres del Nano Serrat, o prop almenys, un ídol per als argentins. Una forta abraçada i moltes felicitats. Ferrán, el Navegant de mars,rius i somnis.

****** dijo...

Jejejeje, qué grande el barquero :)