martes, diciembre 26, 2006

Mi rabo


Sin duda, el órgano más indisciplinado de todo el cuerpo.
Es una falsedad lo que pensaís las mujeres acerca de la obediencia que le profesa al cerebro (de gorrión) que decís poseemos.
Después de un buen rato de estar por las nieves y los hielos, se pone hecho una birria de pequeño. Aborrezco que se ponga tan impresentable; me hace extremar el cuidado, cuando voy a orinar, que alguien no se compadezca de lo bajo de defensas que está.
Y por exceso, también peca. A veces mi morena está muy "pinchona" durante la cena y consigue que me vaya antes a la cama, cabreado. El jodido calvo de la raya en medio recuerda perfectamente la última vez que hicimos las paces y se estira y se pone reluciente, preparándose para el evento; todo ello con mi total desaprobación. Cuando venga ella a acostarse, ¿cómo puedo simular que estoy cabreado con semejante erección?.
Mi único logro en cuanto a su educación ha sido conseguir que si quiere escupir, lo haga afuera.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

ja ja ja muy acertado

@Intimä dijo...

Es que creo que os va por separado el sentimiento del caballero que habita en los bajos.
Besitos

almena dijo...

:)

Gracias por tu visita.
Feliz año nuevo

saludos!

Churra dijo...

Pues que bien educadito le tienes, ya quisieran muchos.....

Besos