lunes, abril 02, 2007

La importancia que le damos al cuerpo.


Demasiada, desde luego.
¿Qué hacer entonces para no tener esta fijación con el físico?.
Pues volver a lo natural, desnudarse.
Saturarse de cuerpos, si se hace colectivamente.
Al rato de estrenarse en una playa nudista, pasas de tu físico tanto como de el de los demás. (El hombre de la foto no es de piedra, de todas formas).
Si no lo has hecho nunca, pruébalo.
La sensación de entrar en el mar sin nada, estará entre las últimas cuatro o cinco que te borre la senilidad.
Es increíble, te paseas en "pelota picada" y nadie parece darse cuenta de ello. Desde luego, un cuerpazo bien proporcionado no pasa inadvertido, pero al estar todo al aire, no da pie a ninguna morbosidad; las miradas que atrae son "limpias". Y al revés, un físico poco atractivo, bien, allí está, con toda su dignidad, mucha más que camuflado por un tejido ni la mitad de milagroso de lo que su portador/a suele creer.
En Google, "Playas naturistas España" nos va a dar un listado de casi doscientas; desde desiertas, (ideales para iniciarse) a masificadas por completo.
Advertir de lo sensible al sol que es la blanca piel del culito, especialmente si ya estamos bronceados en parte. Y de la confusión mental que puede atacar a los "fashion victims", al deambular sin nada de Armani puesto.

1 comentario:

Valeria dijo...

En este caso la única "protección" que necesitamos es solar...
Hay playas fantásticas que no nombro, para no verlas llena de sombrillas la próxima vez.
Que será de la "operación bikini"?jaja